Transfórmate.
renovando tu manera de pensar

Respóndeme Pronto

Respóndeme Pronto
¿Qué es más efectivo? ¿Oraciones Cortas u Oraciones Largas? ¿A cuáles responde el Señor?
Descubre las ocasiones en que Dios escucha oraciones cortas y rápidas

Respóndeme pronto, oh SEÑOR, porque mi espíritu desfallece; No escondas de mí Tu rostro, Para que no llegue yo a ser como los que descienden a la sepultura. (Salmos 143:7)

Cuando Belén (mi primer hija) nació, mi esposa estuvo bajo el cuidado de mi suegra, en un pueblo a 25 minutos de donde vivimos. Así que cada tarde, al salir del trabajo iba a verlas. Una de esas tardes al ir en el taxi vimos como a un kilómetro de distancia salió una máquina con las que levantan el concreto, ya que cerca de allí estaban reparando un camino, pero el conductor no pudo controlarlo y se dirigió justo hacia nosotros. El taxista no podía frenar, traía carros atrás, y hacerse a un lado daba lo mismo ya lo teníamos encima. Así que inmediatamente oré al Señor: ¡Ayúdame! Y la máquina pasó a escazos centimetros del taxi. Terminé mi periodo de oración diciendo: ¡Gracias!

En esos tiempos de gran necesidad, las oraciones largas y tendidas simplemente no fluyen. Porque nuestras emociones, nuestros sentimientos se volcan, brotan del corazón y fluyen a través de la boca en pocas palabras, a veces solo clamando por "AYUDA" o diciendo "Gracias". Y esas oraciones son tan aceptables como las veladas de oración. Muchas de las veces el cómo orar no es tan importante como recordar que debemos orar. El Señor te escucha siempre. Así que nunca te olvides de orar.
Julito Julito Author
Anónimo dijo...
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Soy Julio César Cruz Ocaña, mejor conocido como Julito, y junto con mi esposa somos pastores de adolescentes del Centro Cristiano Filadelfia en Chiapas Mexico. ¿Te interesa saber mi edad? Soy de 1978 y tuve la oportunidad de conocer a Cristo desde los 16 años y es lo mejor que me pudo haber pasado, ya que ahora disfruto de la vida plena y abundante que solo Jesucristo puede dar. Estoy casado (desde el 2003) con una maravillosa mujer a través de la cuál el Señor me ha bendecido: Ciria; y con quien tengo la dicha de tener dos hermosas niñas: Ana Belén y Vania Daniela. Y juntos servimos al Señor cuidando y pastoreando a un montón de hijos e hijas adoptivos (mis juniors).

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