Transfórmate.
renovando tu manera de pensar

Se fiel a Dios y tu ministerio crecerá?

En los años que tengo sirviendo al Señor, he recibido muchos y variados consejos para "hacer crecer" el ministerio en los que he estado. Todos han sido muy bien intencionados, pero debo decirte que algunos, por muy bien intencionados que sean, no dejan de ser falsos. Por ejemplo, el siguiente:

"Entre más fiel seas al Señor, mayor impacto tendrá tu ministerio".

¡Dios!, ojala fuese cierto. ¿Alguna vez lo has intentado? ¿Has procurado mejorar tu vida devocional personal a fin de que tu grupo pequeño mejorara? Conozco muchos pastores que incluso han practicado ayunos prologandos a fin de que sus congregaciones mejore. Pero, a pesar de su fervor, su amor, su entrega, su fidelidad personal, sus ministerios no mejoraron o no provocaron el 'impacto' deseado.

Entonces, ¿está mal ser fiel a Dios? ¡NO! De hecho, debo alentarte a que procures disfrutar de tiempos con el Señor, que pases momentos íntimos maravillosos a través de la lectura de Su Palabra, a través de la oración. Que seas fiel y ferviente amante del Señor. Jamás debes dejar de hacerlo; pero, nunca consideres esto como una especie de: "Clave del éxito para que Dios haga grandes cosas a través de ti". De hecho, esto es bastante egoísta. ¿No crees? 

Cómo líder te animo a que sigas a Dios fiel y ferviertemente; además esfuérzate en ir tras la misión grande que Dios te ha entregado. Pero, ten en cuenta que Dios no recompensa a los más fieles con mejores resultados. Él es quien da a cada quien, como y lo que Él desea.
Julito Julito Author

Cuando el ministerio no va bien

Eres líder o encargado de algún ministerio o grupo pequeño en tu iglesia, o quizás estás al frente de algún proyecto en la escuela o en el trabajo. Entonces, estoy seguro que has orado mucho, te has preparado para dar lo mejor de ti y hacer que tu proyecto o ministerio sea estupendo, todo para la Honra y Gloria de nuestro Dios. Pero, las cosas no salen como esperabas. El grupo pequeño no crece, el ministerio no avanza, el proyecto se estanca, no te dieron el 9 que esperabas, sino alcanzó a duras penas un 7. ¿Qué pasó?

Lo primero que solemos pensar en esos momentos es: Dios me está reprobando, Dios no está conmigo, o peor aún, Dios está en contra mía.

Hoy en día es tan común tal pensamiento. Cada vez que las cosas no se inclinan a nuestro favor pensamos: ¿Por qué lo permite Dios? ¿Qué pecado estaré pagando? ¿Qué mal habré hecho? Y naturalmente, esta manera de pensar la trasladamos a lo ministerial.

La realidad es que, aunque las cosas no salgan como tú has planeado, no es una señal de que Dios te está reprobando o de que está enojado contigo. Puedes notarlo en la Palabra, los siervos de Dios constantemente enfrentaban reveses en sus ministerios: Moisés no vio resultado en sus primeras visitas a Faraón; Jeremías fue encarcelado por hablar de parte de Dios; Pablo fue encarcelado por predicar el evangelio, y así no terminaría. El hecho es que, Dios no siempre está en espera de poder castigarte, aunque así parezca o se sienta.

Cada revés, cada adversidad, cada fracaso, cada estancamiento no debe ser tomado de manera personal, sino como algo serio que te está alertando que hay medidas y acciones diferentes que tomar.
Julito Julito Author

Cuando el sufrimiento llega - dia 11

Job, continua diciendo: »¡Cómo quisiera que me escondieras en la tumba y que allí me dejaras olvidado hasta que pase tu enojo! ¡Pero anota en tu calendario para que te acuerdes de mí! ¿Pueden los muertos volver a vivir? De ser así, esto me daría esperanza durante todos mis años de lucha y con anhelo esperaría la liberación de la muerte. Me llamarías y yo te respondería, y tú me añorarías a mí, la obra de tus manos. Entonces, cuidarías mis pasos en lugar de vigilar mis pecados. Mis pecados estarían sellados en una bolsa y cubrirías mi culpa.

»En cambio, de la manera que las montañas caen y se derrumban y como las rocas se despeñan por el precipicio, como el agua desgasta las piedras y las inundaciones arrastran la tierra, así mismo tú destruyes la esperanza de la gente. Tú siempre puedes más que ellos, y desaparecen de la escena. Los desfiguras cuando mueren y los despides. Ellos nunca saben si sus hijos crecen con honor o si se hunden en el olvido. Sufren con dolor; su vida está llena de desgracia».

Luego Elifaz el temanita respondió:
«¡Un hombre sabio no contestaría con tanta palabrería! No eres más que un charlatán. Los sabios no se enredan en palabras vanas. ¿De qué sirven tales palabras? ¿No tienes temor de Dios ni reverencia a él? Tus pecados le dicen a tu boca qué decir, y tus palabras se basan en el astuto engaño. Tu propia boca te condena, no yo; tus propios labios testifican contra ti.

»¿Acaso eres la primera persona que nació? ¿Naciste antes de que fueran creadas las colinas? ¿Estuviste presente durante el concilio secreto de Dios? ¿Tienes tú el monopolio de la sabiduría? ¿Qué sabes tú que no sepamos nosotros? ¿Qué entiendes tú que no entendamos nosotros? De nuestro lado están los hombres de edad y de canas, ¡más ancianos que tu padre!

»¿Es el consuelo de Dios demasiado poco para ti? ¿No te es suficiente su palabra amable? ¿Qué te ha quitado la razón? ¿Qué ha debilitado tu visión, para que te vuelvas en contra de Dios y digas estas cosas malvadas? ¿Acaso puede algún mortal ser puro? ¿Puede alguien nacido de mujer ser justo? Mira, Dios ni siquiera confía en los ángeles. Ni los cielos son completamente puros a sus ojos, ¡mucho menos una persona corrupta y pecadora que tiene sed de maldad!

»Si escuchas, yo te explicaré, y te responderé con mi propia experiencia. Se confirma en las palabras de los sabios, que a su vez escucharon lo mismo de sus padres; de aquellos a quienes se les dio la tierra mucho antes de que llegara algún extranjero.

»Los malos se retuercen de dolor toda su vida. Para los despiadados están reservados años de desgracia. En sus oídos resuena el sonido del terror, y aun en los días buenos temen el ataque del destructor. No se atreven a salir en la oscuridad por miedo a ser asesinados. Deambulan diciendo: “¿Dónde podré encontrar pan?”. Saben que se acerca el día de su destrucción. Ese día oscuro los llena de terror. Viven en aflicción y angustia como un rey que se prepara para la batalla. Pues amenazan a Dios con el puño, desafiando al Todopoderoso. Con sus fuertes escudos en alto, avanzan insolentes contra él.

»Esos malvados están gordos y son prósperos; su cintura se hincha de grasa, pero sus ciudades quedarán en ruinas. Vivirán en casas abandonadas a punto de derrumbarse. No durarán sus riquezas ni sus bienes permanecerán. Sus posesiones ya no se extenderán hasta el horizonte.

»No escaparán de las tinieblas. El sol abrasador secará sus retoños y el aliento de Dios los destruirá. Que no se engañen más confiando en riquezas huecas, porque su única recompensa será el vacío. Serán cortados en la flor de la vida; sus ramas no reverdecerán jamás. Serán como una vid cuyas uvas se recogen demasiado temprano, como un olivo que pierde sus flores antes de que se forme el fruto. Pues los que viven sin Dios son estériles. Sus casas, enriquecidas mediante el soborno, se quemarán. Conciben desgracia y dan a luz maldad; su vientre produce engaño».

Continuará ...

Patear al caído?
Hay que comprender que el proceso normal hacia la recuperación lleva a alguien que ha perdido algo/alguien, a negar, negociar, reclamar, culpar incluso a Dios. Debemos ayudarles en vez de acabarles más.

Es fácil condenar a quien ha caído, considerar que ‘algo malo’ está pagando. La misma persona llega a pensar eso de sí misma. Pero no debemos hacer leño del hermano caído. Dios te ha puesto a su lado para ayudarle, no para patearle para que se ponga de pie.

El Punto
No todo lo malo que viene a la vida de alguien es producto de malas decisiones o acciones. No nos corresponde tomar el papel de jueces y determinar si es o no culpable; nos corresponde el papel de instrumentos de restauración, ser las manos a través de las cuáles Dios brindará sanidad y fortaleza.
Julito Julito Author

Cuando el sufrimiento llega - dia 10

Entonces Job respondió:
»¿Acaso defienden a Dios con mentiras? ¿Presentan argumentos engañosos en su nombre? ¿Mostrarán parcialidad en su testimonio a favor de él? ¿Serán los abogados defensores de Dios? ¿Qué ocurrirá cuando descubra lo que hacen? ¿Creen que pueden engañarlo tan fácilmente como lo hacen con la gente? Si en secreto hacen inclinar los testimonios a su favor, ciertamente se meterán en problemas con él. ¿No les da terror su majestad? ¿No los deja abrumados el temor que sienten por él? Sus frases vacías valen tanto como las cenizas; su defensa es tan frágil como una vasija de barro.

»Ahora quédense en silencio y déjenme en paz. Permítanme hablar y afrontaré las consecuencias. ¿Por qué debería ponerme en peligro de muerte y tomar mi vida en mis manos? Dios podría matarme, pero es mi única esperanza; voy a presentar mi caso ante él. Esto es lo que me salvará: no soy ningún impío. Si lo fuera, no podría estar delante de él.

»Presten mucha atención a lo que voy a decir; escúchenme hasta el final. He preparado mi defensa; seré declarado inocente. ¿Quién puede discutir conmigo sobre esto? Y si demuestran que estoy equivocado, me quedaré callado y moriré.

»Oh Dios, concédeme estas dos cosas y entonces podré enfrentarme contigo: quítame de encima tu mano dura y no me atemorices con tu temible presencia. Ahora llámame, ¡y te responderé! O deja que te hable y contéstame tú. Dime, ¿qué he hecho mal? Muéstrame mi rebelión y mi pecado. ¿Por qué te alejas de mí? ¿Por qué me tratas como a tu enemigo? ¿Atemorizarías a una hoja llevada por el viento? ¿Perseguirías a la paja seca?

»Escribes amargas acusaciones en mi contra y sacas a relucir todos los pecados de mi juventud. Pones mis pies en el cepo, examinas todos mis caminos y rastreas todas mis pisadas. Me consumo como madera que se pudre, como un abrigo carcomido por la polilla.

»¡Qué frágil es el ser humano! ¡Qué breve es la vida, tan llena de dificultades! Brotamos como una flor y después nos marchitamos; desaparecemos como una sombra pasajera. ¿Tienes que vigilar a una criatura tan frágil y exiges que yo te rinda cuentas? ¿Quién podrá sacar pureza de una persona impura? ¡Nadie! Tú has determinado la duración de nuestra vida. Tú sabes cuántos meses viviremos, y no se nos concederá ni un minuto más. Así que, ¡déjanos tranquilos, déjanos descansar! Somos como los jornaleros, entonces déjanos terminar nuestro trabajo en paz.

»¡Hasta un árbol tiene más esperanza! Si lo cortan, volverá a brotar y le saldrán nuevas ramas. Aunque sus raíces hayan envejecido en la tierra y su tocón esté podrido, al sentir el agua renacerá y echará nuevos brotes como un árbol recién plantado.

»En cambio, cuando los seres humanos mueren, pierden su fuerza; dan su último suspiro, y después, ¿dónde están? Como el agua se evapora de un lago y el río desaparece en la sequía, así mismo la gente yace en la tumba y jamás se levanta. Hasta que los cielos dejen de existir, nadie despertará ni será perturbado de su sueño.

Continuará ...

Llorar Es Bueno
Las lágrimas, suelen ser lo primero que expresan nuestra pena, ese sentimiento abrumador de pérdida. Y suele venir acompañado de un deseo de estar solo y de restringir o eliminar contacto con cualquier persona. Esto es muy normal. (Si estás ayudando a alguien que ha perdido algo o alguien, no te ofendas si reacciona así contigo, no es personal, es parte del proceso de duelo).

Luego aparecen muchas reacciones de culpa (si tan sólo hubiera...) como un intento de volver hacia atrás, de conseguir de nuevo el control después de lo que nos ha pasado. Y da paso a la hostilidad hacia los médicos, amigos, familiares, hacia el mismo Dios por no haber hecho algo, etc.



El Punto
Es bueno llorar. No te avergüences por ello. Jesús lloró cuando le comunicaron la muerte de su amigo Lázaro, aún sabiendo que ¡él mismo lo iba a resucitar! Llorar no significa falta de fe o falta de esperanza. Incluso la irritabilidad y la forma tensa de reaccionar con los demás es normal. Pero no alejes a las personas de tu lado, las necesitamos.
Julito Julito Author

Cuando el sufrimiento llega - dia 9

Entonces Zofar, el naamatita, respondió a Job: »¡Si tan solo prepararas tu corazón y levantaras tus manos a él en oración! Abandona tus pecados y deja atrás toda iniquidad. Entonces tu rostro se iluminará con inocencia; serás fuerte y estarás libre de temor. Olvidarás tu sufrimiento; será como agua que corre. Tu vida será más radiante que el mediodía; y aun la oscuridad brillará como la mañana. Tener esperanza te dará valentía. Estarás protegido y descansarás seguro. Te acostarás sin temor; muchos buscarán tu ayuda. Pero los malos serán cegados; no tendrán escapatoria; su única esperanza es la muerte».

Entonces Job habló de nuevo:

«Ustedes sí que lo saben todo, ¿no es cierto? Y cuando mueran, ¡la sabiduría morirá con ustedes! Ahora bien, yo también sé algunas cosas, y ustedes no son mejores que yo. ¿Quién no sabe estas cosas que acaban de decir? Sin embargo, mis amigos se ríen de mí porque clamo a Dios y espero una respuesta. Soy un hombre justo e intachable, sin embargo, se ríen de mí. La gente que está tranquila se burla de los que están en dificultades. Le da un empujón a los que tropiezan. Los ladrones están en paz y los que provocan a Dios viven seguros, aunque todavía siguen bajo el control de Dios.

»Solo pregunten a los animales, y ellos les enseñarán; pregunten a los pájaros del cielo, y ellos les contarán. Hablen a la tierra, y ella los instruirá; dejen que los peces del mar les hablen. Pues todos ellos saben que mi desgracia ha venido de la mano del Señor, ya que la vida de todo ser viviente está en sus manos, así como el aliento de todo ser humano. El oído pone a prueba las palabras que oye igual que la boca distingue los sabores. La sabiduría pertenece a los ancianos, y el entendimiento a los mayores.

»Pero la verdadera sabiduría y el poder se encuentran en Dios; el consejo y el entendimiento le pertenecen. Lo que él destruye no se puede volver a construir. Cuando él mete a alguien en la cárcel, no hay escapatoria. Si él detiene la lluvia, la tierra se convierte en un desierto; si libera las aguas, se inunda la tierra. Así es, la fuerza y la sabiduría le pertenecen a él; los que engañan y los engañados, los dos están bajo su poder. Él se lleva a los consejeros y les quita el buen juicio; los jueces sabios se vuelven necios. Él despoja a los reyes del manto real y son llevados lejos con cuerdas alrededor de la cintura. Él se lleva lejos a los sacerdotes, despojados de su posición; derroca a los que llevan muchos años en el poder. Él hace callar al consejero de confianza y quita la percepción a los ancianos. Él derrama deshonra sobre los príncipes y desarma a los fuertes.

»Él descubre los misterios escondidos en la oscuridad; trae luz a la más profunda penumbra. Él levanta naciones y las destruye; hace crecer a las naciones y las abandona. Él quita el entendimiento a los reyes, y los deja vagando en un desierto sin salida. Ellos andan a tientas en la oscuridad sin una luz; él los hace tambalear como borrachos.

»Miren, he visto todo esto con mis propios ojos, y lo he escuchado con mis propios oídos y ahora comprendo. Tengo tanto conocimiento como ustedes; no son mejores que yo. En cuanto a mí, hablaría directamente con el Todopoderoso; quiero defender mi caso ante Dios mismo. En cuanto a ustedes, me calumnian con mentiras. Como médicos, son unos matasanos inútiles. ¡Si tan sólo se quedaran callados! Es lo más sabio que podrían hacer. Escuchen los cargos que presento; presten atención a mis argumentos.

Continuará ...

Dios está en control
El dolor y sufrimiento nos hace dudar acerca del dominio y cuidado de Dios. Rehusamos atribuirle las cosas "malas" a la intervención de la mano de Dios. Pero, la providencia de Dios es su constante cuidado y gobierno absoluto sobre todo para su gloria y el bien de los suyos. Porque en Él está la verdadera sabiduría (sabe lo que es mejor) y el poder (hacer que todo, incluso lo malo, sea para bien).

Dios nunca busca su gloria a expensas del bien de su pueblo, ni busca nuestro bien a expensas de su gloria. Podemos confiar en Él, ya que Él sustenta, provee y cuida de nosotros permanentemente y gobierna todas las circunstancias de nuestras vidas.

El Punto
Dios está en control. Las leyes de la naturaleza son la expresión física de Su voluntad. El universo entero es gobernado por Él. Nada sucede a menos que el Omnipotente quiera que suceda; Él permite que pase o hace que ocurra. Todas las cosas, están absolutamente controladas, aunque parezca lo contrario.
Julito Julito Author

Cuando el sufrimiento llega - dia 8

Entonces Job habló de nuevo: »Estoy harto de mi vida. Dejen que desahogue mis quejas abiertamente; mi alma llena de amargura debe quejarse. Le diré a Dios: “No me condenes de plano, dime qué cargos tienes en mi contra. ¿Qué ganas con oprimirme? ¿Por qué me rechazas, siendo yo obra de tus manos, mientras miras con favor los planes de los malvados? ¿Son tus ojos como los de un ser humano? ¿Ves las cosas de la misma manera que la gente? ¿Dura tu vida lo mismo que la nuestra? ¿Es tu vida tan corta que tienes que apurarte a descubrir mi culpa y a buscar mi pecado? Aunque sabes que no soy culpable, no hay quien me rescate de tus manos.
»”Tú me formaste con tus manos; tú me hiciste, sin embargo, ahora me destruyes por completo. Recuerda que me hiciste del polvo; ¿me harás volver tan pronto al polvo? Tú guiaste mi concepción y me formaste en el vientre. Me vestiste con piel y carne y tejiste mis huesos junto con mis tendones. Me diste vida y me mostraste tu amor inagotable, y con tu cuidado preservaste mi vida.

»”Sin embargo, tu verdadero motivo —tu verdadera intención— era vigilarme y, si cometía pecado, no perdonar mi culpa. Si soy culpable, mala suerte para mí; aun si soy inocente, no puede mantener mi cabeza en alto porque estoy lleno de vergüenza y sufrimiento. Y si mantengo mi cabeza en algo, tú me persigues como un león y despliegas contra mí tu imponente poder. Una y otra vez testificas en mi contra; derramas sobre mí tu creciente enojo y desplazas tropas de relevo contra mí.

»”¿Por qué entonces me sacaste del vientre de mi madre? ¿Por qué no me dejaste morir al nacer? Sería como si nunca hubiera existido; habría ido directamente del vientre a la tumba. Me quedan pocos días, así que déjame en paz para que tenga un momento de consuelo antes de irme —para nunca más volver— a la tierra de oscuridad y penumbra absoluta. Es una tierra tan oscura como la medianoche, una tierra de penumbra y confusión donde aun la luz es tan oscura como la medianoche”».

Entonces Zofar el naamatita respondió a Job:
«¿No debería alguien responder a este torrente de palabras? ¿Se declara inocente a una persona solo porque habla mucho? ¿Debo quedarme en silencio mientras tú sigues parloteando? Cuando te burlas de Dios, ¿no debería alguien hacerte sentir vergüenza? Tú afirmas: “Mis creencias son puras” y “estoy limpio a los ojos de Dios”. Si tan solo Dios hablara; ¡si tan solo te dijera lo que piensa! Si tan solo te declarara los secretos de la sabiduría, porque la verdadera sabiduría no es un asunto sencillo. ¡Escucha! ¡Sin duda Dios te está castigando mucho menos de lo que mereces!

»¿Puedes tú resolver los misterios de Dios? ¿Puedes descubrir todo acerca del Todopoderoso? Tal conocimiento es más alto que los cielos y tú, ¿quién eres? Es más profundo que el averno ¿y qué sabes tú? Es más extenso que la tierra y más ancho que el mar. Si Dios pasa por aquí y mete a alguien en la cárcel o llama al orden a los tribunales, ¿quién puede detenerlo? Pues él sabe quiénes son los impostores y toma nota de todos sus pecados. El que tiene la cabeza hueca no llegará a ser sabio como tampoco un burro salvaje puede dar a luz un niño.

Continuará ...

Se Vale Orar
En medio del dolor y la dificultad, algo que con mucha facilidad somos tentados a dejar de hacer pero que no debemos dejar de hacer (o invitar a hacer a quién está sufriendo) es orar. Dios no está lejos de nosotros en esos momentos, al contrario, está mas cerca que nunca.

Pero, debes tener en cuenta que la oración no es magia, no es por orar que Dios quitará el problema o las consecuencias. Tampoco es una forma de salirse de las dificultades, es más bien, un medio que nos ayuda a entender mejor y hallar significado a nuestra situación.

El Punto
El protestar ante Dios y hacerle preguntas acerca de lo que estamos viviendo o sufriendo no es una blasfemia, al contrario, es una forma de oración. Podemos expresar nuestros sentimientos abiertamente ante Dios, Él no se ofenderá al contrario está en la mejor disposición de explicarte y consolarte.

P.D. Jamás debemos comportarnos como el amigo de Job, quién no permitió que Job expresara sus sentimientos y frustraciones, y por el contrario lo juzgó. Dios sí habla y responderá al dolido, no debemos intentar "explicar" o "intentar decir lo que Dios piensa", porque los pensamientos de Dios son más grandes que los nuestros. Al contrario, estemos con el dolido, ofreciéndole nuestra compañía y amistad y nuestra más sincera comprensión.
Julito Julito Author

Cuando el sufrimiento llega - Dia 7

Entonces Job habló de nuevo: «Sí, yo sé que en teoría todo esto es verdad. Pero ¿cómo puede una persona ser declarada inocente a los ojos de Dios? Si alguien quisiera llevar a Dios a juicio, ¿sería posible responderle siquiera una vez entre mil? Dios es tan sabio y tan poderoso. ¿Quién lo ha desafiado alguna vez con éxito?

»Él mueve las montañas sin dar aviso, en su enojo las voltea. Él sacude la tierra de su lugar y tiemblan sus cimientos. Si él lo ordena, el sol no saldrá ni brillarán las estrellas. Él solo extendió los cielos y marcha sobre las olas del mar. Él hizo todas las estrellas: la Osa y el Orión, las Pléyades y las constelaciones del cielo del sur. Él hace grandezas, demasiado maravillosas para comprenderlas, y realiza milagros incontables.

»Sin embargo, cuando él se acerca no puedo verlo; cuando se mueve, no lo veo pasar. Si arrebata la vida de alguien, ¿quién podrá detenerlo? ¿Quién se atreve a preguntarle: “¿Qué haces?”? Dios no contiene su enojo; aun los monstruos del mar son aplastados bajo sus pies.

»Así que, ¿quién soy yo para intentar responder a Dios o incluso razonar con él? Aunque yo tuviera razón, no tendría ninguna defensa; solo podría rogar misericordia. Y aunque lo llamara y él me respondiera, dudo que me preste atención. Pues él me ataca con una tormenta y vez tras vez me hiere sin motivo. No me deja recobrar el aliento sino que me llena de amargas tristezas. Si es cuestión de fuerza, él es el fuerte, y si de justicia, ¿quién se atreverá a llevarlo al tribunal? Aunque soy inocente, mi boca me declararía culpable, aunque soy intachable, la misma boca demostraría que soy malvado.

»Soy inocente, pero para mí no marca ninguna diferencia; desprecio mi vida. Inocente o perverso, para Dios es lo mismo, por eso digo: “Él destruye tanto al intachable como al perverso”. Cuando azota la plaga, él se ríe de la muerte del inocente. Toda la tierra está en manos de los malvados, y Dios ciega los ojos de los jueces. Si no es él quien lo hace, ¿entonces quién?

»Mi vida pasa más rápido que un corredor y se va volando sin una pizca de felicidad; desaparece como un barco veloz hecho de papiro, como un águila que se lanza en picada sobre su presa. Si decidiera olvidar mis quejas, abandonar mi cara triste y alegrarme, aun así le tendría pavor a todo el dolor porque, oh Dios, sé que no me encontrarías inocente. Pase lo que pase, seré declarado culpable; entonces, ¿para qué seguir luchando? Incluso aunque me lavara con jabón y limpiara mis manos con lejía, me hundirías en un pozo lleno de lodo, y mis propias ropas sucias me odiarían.

»Dios no es un mortal como yo, por eso no puedo discutir con él ni llevarlo a juicio. Si tan solo hubiera un mediador entre nosotros, alguien que pudiera acercarnos el uno al otro. Ese mediador podría hacer que Dios dejara de golpearme, y ya no viviría aterrorizado de su castigo. Entonces podría hablar con él sin temor, pero no puedo lograrlo con mis propias fuerzas.

... Continuará

La Frustración
Cuando las dificultades, los problemas, el dolor y sufrimiento llegan a nuestra vida, surgen dudas tales como: ¿Por qué a mí, si soy buena persona? Es que Podemos intentar ganarnos el favor de Dios, ser muy religiosos o buenas personas cumpliendo un sin fin de listas, al final terminaremos frustrados al no saber si ésto ha sido suficiente. 

Las miles de religiones que existen en el mundo procuran dar una lista de “qué hacer” y “qué cosas evitar” a fin de ganarse el cielo, pero las personas aún viven frustradas, sintiéndose cada vez más condenadas al no poder cumplirlas. Llegando incluso a pensar que enfrentar obstáculos o sufrimientos es sinónimo de "castigo de Dios". ¿Por qué?

El Punto
Dios no dio una lista de “qué hacer” para ganar Su favor. Dios puso a un mediador entre el hombre y Él. Dios envió a su Hijo a recibir los golpes y el castigo que merecíamos. Dios envió a Jesús para que tuviésemos una relación a través de Él, y así pudiésemos ser salvos. Es por fe no por obras.

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Soy Julio César Cruz Ocaña, mejor conocido como Julito, y junto con mi esposa somos pastores de adolescentes del Centro Cristiano Filadelfia en Chiapas Mexico. ¿Te interesa saber mi edad? Soy de 1978 y tuve la oportunidad de conocer a Cristo desde los 16 años y es lo mejor que me pudo haber pasado, ya que ahora disfruto de la vida plena y abundante que solo Jesucristo puede dar. Estoy casado (desde el 2003) con una maravillosa mujer a través de la cuál el Señor me ha bendecido: Ciria; y con quien tengo la dicha de tener dos hermosas niñas: Ana Belén y Vania Daniela. Y juntos servimos al Señor cuidando y pastoreando a un montón de hijos e hijas adoptivos (mis juniors).

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