Transfórmate.
renovando tu manera de pensar

Parte 3: Brillarás En La Oscuridad

La Aventura Más Grande De Tu Vida
--- Brillarás En La Oscuridad ---

     Cuando quites de ti el yugo,
     El gesto amenazador y el hablar altanero.
     Cuando des de tu pan al hambriento y
     Sacies el alma indigente.
Brillará tu luz en la oscuridad, y tus tinieblas serán cual mediodía. Yavé será siempre tu pastor, y en el desierto hartará tu alma y dará tu vigor a tus huesos. Serás como huerto regado, como fuente de aguas que no se agotan; y serán edificadas por ti las antiguas ruinas, y alzarás los cimientos de generaciones y generaciones, y te llamarán reparador de brechas y restaurador de sendas para habitar.” (Isaías 58:9b-12 Nacar-Colunga)

Lo que sigue es un poco más difícil, porque la resistencia en contra de lo que tenemos que hacer la encontraremos en nosotros mismos, en nuestra mente, en nuestros pensamientos y nuestra estima. Pero te recuerdo que “somos más que vencedores” (Romanos 8:37).

A. RENUNCIAR

1) Quitar De Ti El yugo (Isaías 58:9)
Librarte de toda carga, de todo el viejo hombre y sus antiguos hábitos, de todo aquello que te impide ser feliz y servirle al Señor, por eso podemos leer que se nos invita a despojarnos del viejo Quitar de encima de ti todo odio, rencor, enojo, maldición, crítica, vicio, sentimientos de culpa, soledad, etc.; en el mismo instante en que estés dispuesto a que el Espíritu Santo obre en tu vida para hacerte completamente libre podrás ver que toda la carga que te impide (el yugo) ser libre desaparecerá.

2) Quitar El Gesto Amenazador
¡Ah que difícil! Para muchos de nosotros es casi imposible poder quitar ese gesto de “no me mires feo porque no respondo”.
El Señor nos pide que no seamos rencorosos, ni mucho menos groseros. Nuestro Señor quiere que aprendamos a mirar con amor, con misericordia, tal como Él lo hizo. Él no quiere que nosotros andemos por las calles, menos en las congregaciones con una actitud de “¿qué me ves?, ¿te caigo mal?”, quiere que donde sea que estemos y andemos, mostremos Su amor y misericordia, que mostremos el amor que ha puesto en nuestra vida. Pero para que esto suceda, tenemos que buscar su amor y Su presencia. No podemos dar algo si nosotros no lo tenemos.

3) Quitar El Hablar Altanero (Isaías 58:10)
Quitarnos esa actitud de “Yo soy mejor que los demás”. Eso es vanagloria, orgullo, etc. Y nosotros no podemos albergar actitudes semejantes, porque no somos nada. Ninguno de nosotros es mayor que los demás, porque todos fuimos comprados con la misma sangre, todos fuimos rescatados de lo más vil. Por decirlo de alguna manera: todos somos ositos de peluche remendados, ninguno está nuevo y sin parche. Debemos de recordar que siempre debemos hablar “bendición” y siempre para glorificar a nuestro Señor.

No podemos andar jactándonos: “yo siempre he sido correcto”. Así pensaban los fariseos, por lo que Jesús les respondía: “Pues yo no vine para ustedes, vine para los que están enfermos”. (Mateo 9:13). Jesucristo vino por los pecadores, no por los que “están muy bien”.

No podemos tampoco estar jactándonos: “yo no hago nada malo, los demás hermanos andan muy mal, yo no”. Así decían los fariseos (Lucas 18:9-14) cuando oraban condenando y señalando a los demás.


B. LA PROMESA Y LAS RECOMPENSAS

1) Yavé Será Siempre Tu Pastor (Isaías 58:11)
Como siempre, el Señor nos capacita para poder cumplir con lo anterior. Nos da una promesa, que siempre estará guiándonos, pastoreándonos. No tengas temor, porque cuando no sepas cómo hacer algo, cuentas con la dirección del Buen Pastor. No puedes fallar porque lo único que tienes que hacer es pedirle al Señor Jesucristo te guíe. Recuerda que es Él quien dice: “Clama a mí y yo te responderé” (Jeremías 33:3). Así que no temas errar el camino, porque cuentas con la brújula que te indicará por donde ir.


C. LAS RECOMPENSAS DE HACER SU VOLUNTAD

1) Brillará Tu Luz En La Oscuridad (Isaías 58:10).
En donde haya tinieblas se dejará ver que tú eres diferente. En donde haya necesidad, tú podrás llevar aliento y la luz. En las partes oscuras de tu vida, podrás iluminarlas con Su LUZ Admirable.

2) Tus Tinieblas Serán Cual Mediodía (Isaías 58:10).
Todos los puntos más oscuros en tu ser se irán, desaparecerán, porque la luz del Señor resplandecerá y se acabarán los momentos tristes, de soledad, de dolor, etc. En lugar de ser de maldición, en lugar de que esas cosas te vayan consumiendo como anteriormente lo hacían orillándote al pecado, ahora serán momentos que servirán para ayudar a otros.

3) Yavé Hartará Tu Alma Y Dará Vigor A Tus Huesos (Isaías 58:11)
Otra promesa hermosa de parte del Señor, no importa que andes en el desierto más horrible, porque Él siempre te sustentará. No permitirá que decaigas o te sientas débil, porque siempre te dará nuevas fuerzas, como de búfalo (Salmo 92:10). Los problemas (como anteriormente les llamábamos) ahora no lo serán porque contamos con la ayuda y protección de nuestro Dios, a partir de ahora serán pruebas que te ayudarán a crecer y ser más como Cristo.

4) Serás Como Huerto Regado (Isaías 56:11)
Esto quiere decir que siempre habrá vida en ti. Siempre reflejarás vida, siempre habrá fresca fluyendo en ti y a través de ti.

5) Serás Como Fuente De Aguas Que No Se Agotan (Isaías 58:11)
Siempre podrás dar de beber al sediento; traerás sobre ti nuevas bendiciones y una unción fresca todos los días. Se acercarán a ti muchos que necesitan lo que tú has encontrado y puedes dar.

6) Serás Reparador De Brechas Y Restaurador De Sendas (Isaías 58:12)
Podrás mostrar a otros el camino correcto a seguir, les ayudarás a restaurar lo que se ha destruido en sus vidas.
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Soy Julio César Cruz Ocaña, mejor conocido como Julito, y junto con mi esposa somos pastores de adolescentes del Centro Cristiano Filadelfia en Chiapas Mexico. ¿Te interesa saber mi edad? Soy de 1978 y tuve la oportunidad de conocer a Cristo desde los 16 años y es lo mejor que me pudo haber pasado, ya que ahora disfruto de la vida plena y abundante que solo Jesucristo puede dar. Estoy casado (desde el 2003) con una maravillosa mujer a través de la cuál el Señor me ha bendecido: Ciria; y con quien tengo la dicha de tener dos hermosas niñas: Ana Belén y Vania Daniela. Y juntos servimos al Señor cuidando y pastoreando a un montón de hijos e hijas adoptivos (mis juniors).

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