Transfórmate.
renovando tu manera de pensar

Caminando Con Dios

Caminando con Dios 
(por Valeria Melendez)

Hace varios días estaba observando como mi hermana aprendía a caminar, lo que hacia la bebe es que ella no se movía o daba un paso hasta que alguien de su confianza no extendiera su mano. Y lo que entendí es que la vida de un hijo de Dios debe ser exactamente así.



Curiosamente lo que siempre nos pasa a los cristianos es esto: cuando recién aprendemos a caminar con Dios esperamos a que Dios extienda su mano, pero después cuando agarramos confianza y empezamos a dar pasos hacia donde nosotros creemos que es lo que correcto o lo que queremos. Por el problema, por la situación o por lo que sea, nos caemos, tropezamos, nos lastimamos por que cometimos el error de no esperar la mano de Dios, entonces lo que debemos de reflexionar es si verdaderamente vale la pena caminar solos o esperar a que papa Dios extienda su mano y nos diga “hijo mío ven conmigo”. Recuerda que Dios te ama y el desea caminar contigo.

Vas delante y detrás de mí. Pones tu mano de bendición sobre mi cabeza. (Salmos 139:5)

P.D. Esta reflexión fue escrita por una de mis hijitas adoptivas muy amada.. ¡Entiendo lo que sentía Pablo!, al ver a sus hijos en la fe creciendo y madurando. Sólo puedo agregar lo siguiente, seamos como Moisés diciéndole al Señor siempre: ...Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar (Exodo 33:15).
Julito Julito Author
derbessy dijo...

Muy bueno.. .me alegra mucho saber todo lo que Dios puede usar para enseñarnos lecciones de vida! !!
Muchísimas felicidades a Valeria por dejar que Dios la use de esa manera!! :) saludos!!!

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Soy Julio César Cruz Ocaña, mejor conocido como Julito, y junto con mi esposa somos pastores de adolescentes del Centro Cristiano Filadelfia en Chiapas Mexico. ¿Te interesa saber mi edad? Soy de 1978 y tuve la oportunidad de conocer a Cristo desde los 16 años y es lo mejor que me pudo haber pasado, ya que ahora disfruto de la vida plena y abundante que solo Jesucristo puede dar. Estoy casado (desde el 2003) con una maravillosa mujer a través de la cuál el Señor me ha bendecido: Ciria; y con quien tengo la dicha de tener dos hermosas niñas: Ana Belén y Vania Daniela. Y juntos servimos al Señor cuidando y pastoreando a un montón de hijos e hijas adoptivos (mis juniors).

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