Transfórmate.
renovando tu manera de pensar

Cuando el ministerio no va bien

Eres líder o encargado de algún ministerio o grupo pequeño en tu iglesia, o quizás estás al frente de algún proyecto en la escuela o en el trabajo. Entonces, estoy seguro que has orado mucho, te has preparado para dar lo mejor de ti y hacer que tu proyecto o ministerio sea estupendo, todo para la Honra y Gloria de nuestro Dios. Pero, las cosas no salen como esperabas. El grupo pequeño no crece, el ministerio no avanza, el proyecto se estanca, no te dieron el 9 que esperabas, sino alcanzó a duras penas un 7. ¿Qué pasó?

Lo primero que solemos pensar en esos momentos es: Dios me está reprobando, Dios no está conmigo, o peor aún, Dios está en contra mía.

Hoy en día es tan común tal pensamiento. Cada vez que las cosas no se inclinan a nuestro favor pensamos: ¿Por qué lo permite Dios? ¿Qué pecado estaré pagando? ¿Qué mal habré hecho? Y naturalmente, esta manera de pensar la trasladamos a lo ministerial.

La realidad es que, aunque las cosas no salgan como tú has planeado, no es una señal de que Dios te está reprobando o de que está enojado contigo. Puedes notarlo en la Palabra, los siervos de Dios constantemente enfrentaban reveses en sus ministerios: Moisés no vio resultado en sus primeras visitas a Faraón; Jeremías fue encarcelado por hablar de parte de Dios; Pablo fue encarcelado por predicar el evangelio, y así no terminaría. El hecho es que, Dios no siempre está en espera de poder castigarte, aunque así parezca o se sienta.

Cada revés, cada adversidad, cada fracaso, cada estancamiento no debe ser tomado de manera personal, sino como algo serio que te está alertando que hay medidas y acciones diferentes que tomar.
  •  
Julito Julito Author

Por fecha

Por tema

Eres el visitante

About Author

Soy Julio César Cruz Ocaña, mejor conocido como Julito, y junto con mi esposa somos pastores de adolescentes del Centro Cristiano Filadelfia en Chiapas Mexico. ¿Te interesa saber mi edad? Soy de 1978 y tuve la oportunidad de conocer a Cristo desde los 16 años y es lo mejor que me pudo haber pasado, ya que ahora disfruto de la vida plena y abundante que solo Jesucristo puede dar. Estoy casado (desde el 2003) con una maravillosa mujer a través de la cuál el Señor me ha bendecido: Ciria; y con quien tengo la dicha de tener dos hermosas niñas: Ana Belén y Vania Daniela. Y juntos servimos al Señor cuidando y pastoreando a un montón de hijos e hijas adoptivos (mis juniors).

Follow by Email

Labels

Header Ads

Blogger templates

Latest Post

Follow Me On Instagram