Transfórmate.
renovando tu manera de pensar

Agentes Especiales

¿Qué tan consciente eres del daño que las huestes espirituales del mal tratan de hacer en contra de los cristianos?
¿Sabías que existen retiros espirituales de líderes espiritistas con el objetivo de “interceder por la caída de los líderes evangélicos”? ¡Es verdad! Existe una guerra espiritual que es más real y palpable de lo que llegaste a creer.



Se dice que una guerra la gana aquel que tenga:
• La mejor estrategia.
• Conocimiento del adversario.
• El ejército mejor organizado.
• Las armas más poderosas.

Esto de la guerra y eso de las armas poderosas, me recuerda a películas como las del 007, Misión Imposible. Stormbreaker, Niños espías y Fuerza G, en la que agentes secretos, con el más alto entrenamiento militar eran enviados con una estrategia bien delineada, con todo el respaldo de un equipo (ejército) detrás de él, al campo enemigo con armas muy extrañas, algunas de estas tan absurdas que hasta parecen ilógicas (plumas, lentes, yoyos, gomas de mascar, etc), pero poderosas, hacia los puntos que sabían eran débiles para poder completar la misión exitosamente. Y me recuerda que nosotros somos:

A. UN EJÉRCITO CON UNA MISIÓN
Y es que cada uno de nosotros somos parte del maravilloso y poderoso ejército de Dios. Y este ejército tiene que continuar con lo que comenzó nuestro Capitán: destruir las obras del enemigo. Estamos en una guerra espiritual que repercute en lo natural. No podemos ignorar este rol, y simplemente decir: “pues yo no me meto con el diablo para que él no se meta conmigo”. No hay zonas neutrales, o estás de un lado o del otro. Doy gracias a Dios que estás del lado del Vencedor.

B. RECONOCE A TU ADVERSARIO
En esta guerra espiritual, debemos de cuidarnos de cómo ataca el enemigo. Eso nos advierte Pablo en 2 Corintios 2:11, “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones”. Así que ten mucho cuidado con:

1. Los ataques sorpresivos (Mateo 26:41).
o Te has quedado súbitamente irritado y airado ante una situación.
o Has quedado atrapado ante una situación muy tentadora.
o La solución es HUIR, como lo hizo José (2 Timoteo 2:22)

2. Los posibles lugares de desembarque (Ro 7:23)
o La carne es débil, y esas áreas débiles son como playas por donde puede entrar el ejército enemigo.
o Recuerda que existe una parte de nuestro ser inclinada a servir a los intereses antiguos.
o La solución es vivir por Espíritu, haciendo morir Romanos 8:13

3. La atmósfera del territorio enemigo (Col 2:8)
o El ambiente en que vivimos, el mundo, ejerce una influencia asfixiante sobre nosotros.
o La solución es dejar la corriente de este mundo (Efesios 2:1-3; 1 Juan 5:3-5)

C. LA ESTRATEGIA DE NUESTRO CAPITÁN
Una de las estrategias del Señor es colocar a soldados en lugares estratégicos: a ti en tu familia, en tu escuela, en tu trabajo, en tu colonia, en tu ciudad, en tu país. Cada uno de nosotros es enviado a un punto estratégico hacia una Misión que parece Imposible para rescatar (salvar) a los perdidos y trayendo así Su Reino a esta tierra.
Cada uno de nosotros es colocado en un lugar en donde nuestras habilidades y dones con los que nuestro Señor nos ha dotado, serán de gran ayuda y utilizados al límite para cumplir con nuestra misión.

D. ARMAS PODEROSAS
Para ello, el Señor nos ha dado armas muy raras (incluso ilógicas y tontas a la vista de los demás) pero poderosas; una de ellas es la santidad. Y es que la santidad es un arma que te desafía a mantener algo que ya te han entregado:
1. Por un lado, no tendrías Santidad a no ser por lo que Jesús hizo por ti.
2. Por el otro debes vivir de acuerdo al regalo, es decir, usar el arma que te ha sido dada.

¡Sí! Es difícil, ya que cada vez que intentas usar esta arma (santificarte, apartarte del mal, consagrarte a Dios, vivir honrando a Dios con tu vida), descubres que fallas de vez en cuando, con algún pensamiento, con alguna actitud, con algún comportamiento. Pero recuerda, la santidad tiene muchas ventajas, entre ellas:

1. Te brinda una sensación de tranquilidad espiritual: el solo hecho de intentar honrar a Dios con cada situación de la vida es sinónimo de vivir en santidad (apartado del mal).

2. Estarás viviendo en la naturaleza misma de Dios: Dios es Santo, Santo, Santo y al vivir en santidad tomas la naturaleza misma que Él puso en ti (te pareces más a Dios).

3. Verás a Dios en cada paso de la vida: por supuesto, la promesa para los que viven en Santidad será que verás al Señor cara a cara físicamente, pero durante tu vida, también podrás verlo en cada situación.

4. Serás un excelente ejemplo a los que te escuchen.

CONCLUSIÓN:
Si te das cuenta, esta guerra está más que ganada. El Señor tiene el mejor ejército (en cuál estamos considerados tú y yo). Conoce a la perfección los puntos débiles del adversario y ha planeado la mejor estrategia para acabar con las obras del enemigo. Y nos ha dotado con armas espirituales poderosas, armas contra las cuáles nada puede prevalecer. Por eso el Señor dijo: “Las puertas del hades no prevalecerán”.
Es tiempo de despertar, es tiempo de que te levantes y comiences a utilizar los dones y habilidades que te ha dado el Señor. Es tiempo de decir, ¡Sí Señor yo le entro! Por qué si tú conmigo ¿quién contra mí? ¡Sí Señor yo le entro a ir por los que se están perdiendo! ¡Sí Señor yo le entro a acabar con las obras del diablo: enfermedades, vicios, dolor, sufrimiento, etc! Llevando tu luz, tu verdad, tu salvación, tu libertad a quienes lo necesitan.
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Soy Julio César Cruz Ocaña, mejor conocido como Julito, y junto con mi esposa somos pastores de adolescentes del Centro Cristiano Filadelfia en Chiapas Mexico. ¿Te interesa saber mi edad? Soy de 1978 y tuve la oportunidad de conocer a Cristo desde los 16 años y es lo mejor que me pudo haber pasado, ya que ahora disfruto de la vida plena y abundante que solo Jesucristo puede dar. Estoy casado (desde el 2003) con una maravillosa mujer a través de la cuál el Señor me ha bendecido: Ciria; y con quien tengo la dicha de tener dos hermosas niñas: Ana Belén y Vania Daniela. Y juntos servimos al Señor cuidando y pastoreando a un montón de hijos e hijas adoptivos (mis juniors).

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