Dios Está Al Mando

Daniel 2
Un Sueño Medio Raro
Un Sueño Acerca De Una Gran Imagen
Que lecciones aprenderemos del capítulo 2 de Daniel

Una noche, durante el segundo año de su reinado, el rey Nabucodonosor tuvo un sueño, y lo inquietó tanto que ya no pudo seguir durmiendo. Inmediatamente llamó a todos sus magos, encantadores, hechiceros y astrólogos, y les demandó le dijeran el significado de su sueño. Les dijo mientras estaban reunidos delante de él: Yo he tenido un sueño que me preocupa, díganme qué significa. Entonces los astrólogos (hablando en arameo) dijeron al rey: Que viva por siempre el rey. Cuéntanos el sueño y entonces podremos decirle lo que significa. (Daniel 2:1-4)

Estos acontecimientos tienen lugar en el segundo año del reinado de Nabucodonosor. Daniel era todavía un muchacho, apenas era un estudiante. Así que era imposible que el rey consultara a Daniel o a sus amigos por gusto, ya que eran jovencitos sin experiencia y todavía en preparación. Por eso Daniel no sabía nada sobre el asunto.

1. ¿Y Qué Cuando Hay Crisis?
Pero el rey respondió: Mi decisión está tomada. Si no me dicen lo que soñé y lo que significa, ordenaré que los corten en pedazos y que a sus casas las quemen hasta que queden convertidas en cenizas. Pero les daré muchos maravillosos regalos y honores si me dicen cuál fue el sueño y lo que significa. Así que, ¡empiecen!


Ellos dijeron de nuevo: Si Su majestad nos cuenta el sueño, nosotros le diremos lo que significa. El rey respondió contrariado: Mi decisión está tomada; ustedes lo saben y por eso quieren ganar tiempo. ¡Pero si no me cuentan el sueño, ya saben lo que les pasará! Ustedes se han puesto de acuerdo para decirme mentiras, deseando que algo pase y cambie mi decisión. Pero díganme lo que soñé y sabré que también me pueden decir su significado. Los astrólogos respondieron al rey: ¡No hay nadie en la tierra que pueda decirle a Su Majestad lo que soñó! ¡Y no hay rey, por grande y poderoso que sea, que pediría semejante cosa a ningún mago, hechicero o astrólogo! Lo que el rey pide es imposible. Nadie, salvo los dioses, puede decirle su sueño, y ellos no están aquí para ayudar. Al oír esto, el rey se puso furioso, y ordenó ejecutar a todos los sabios de Babilonia. Debido a estas órdenes, Daniel y sus compañeros fueron buscados para ser ejecutados junto con los demás sabios. Cuando Arioc, el comandante de la guardia real, vino para matarlos, Daniel manejó la situación con mucho tacto y cuidado al preguntar: ¿Por qué ha dado el rey semejante orden? Entonces Arioc le contó lo que había sucedido. Así que Daniel pidió audiencia para hablar con el rey. Le dijo: Déme un poco de tiempo y yo le diré el sueño que tuvo y lo que significa. Luego se fue a su casa y les contó todo a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros. Luego les pidió que suplicaran al Dios del Cielo que les mostrara su bondad diciéndoles el secreto, para que no murieran junto con los sabios babilonios. (Daniel 2:5-18)

El rey quería conocer el significado de su sueño. Pero los sabios de Babilonia no tenían ni idea de cuál podía haber sido el sueño. Probablemente al rey se le había olvidado los detalles de su sueño o quizás sospechaba que trataban de engañarlo, porque no les dijo el sueño, al contrario pidió que primero le dijeran el sueño y la interpretación. Es también posible que el rey pensara, “los sabios tienen acceso a los dioses (o al menos eso le habían hecho creer)”, y si no podían con esto, pues estaba descubriendo a charlatanes, o que sus dioses no eran lo que creía. Pero nosotros podemos ver como Dios estaba preparando todo, ya que los mismos sabios dijeron: “¡No hay nadie en la tierra que pueda decirle a Su Majestad lo que soñó!”, así que al declararle Daniel su sueño no le quedaba otra más que reconocer y dar la gloria al Dios de Israel.

El rey envió a matar a todos los sabios, y esto incluía a Daniel y sus amigos. Pero Daniel pidió más tiempo y el rey lo concedió, estaba dispuesto a conocer el significado de su sueño. Daniel consultaría con el Señor acerca del sueño del rey.

Vivimos en un mundo en que no siempre las cosas salen bien. Hay reveces en la vida. Muchas ocasiones pasamos de una crisis tras otra. ¿Por qué? ¿Qué hacer?

a) Las crisis a veces revelan el mal que hay dentro de nosotros. Nabucodonosor tomó una decisión ilógica y egoísta al no obtener lo que quería. Estaba actuando con maldad, con crueldad. Y sin darse cuenta que estaba castigándose a sí mismo sin saberlo, ya que mataría a Daniel, quien le daría interpretación a su sueño y quien llegaría a ser su amigo y confidente más adelante.

b) Las crisis a veces revelan las debilidades que hay en nosotros. Los babilonios no conocían a Dios, y llegaron a la conclusión de que si no tenían ellos la respuesta, entonces no debería haber alguna. Esto es lo mismo que decir que la fe no sirve sólo porque no “tengo” la respuesta que quiero.

c) Las crisis revelan nuestra fe. En Santiago 1:2-4 se nos dice que nuestra fe debe ser probada o examinada a fin de fortalecernos. Al contrario de lo que hizo Nabucodonosor, Daniel se puso a orar e incluso pidió a otros que le apoyaran. Una crisis no crea fe en Dios, sino que da a conocer la que ya tenemos.

2. Debemos Dar Gracias
Y esa noche, en una visión, Dios le reveló a Daniel lo que el rey había soñado. Entonces Daniel alabó al Dios del cielo, diciendo: Digno de elogio sea el nombre de Dios en todos los tiempos, pues sólo él tiene toda la sabiduría y todo el poder. Lo que pasa en el mundo está bajo su control. Él quita reyes y coloca a otros sobre sus tronos. Él da a los sabios sabiduría, y a los entendidos su inteligencia. Él revela misterios profundos y sabe lo que se oculta en las sombras, aunque él mismo está rodeado de luz. ¡Te doy gracias y declaro tu gran bondad, oh Dios de mis antepasados, pues me has dado sabiduría y poder! Me has concedido lo que te pedimos, nos has mostrado el sueño del rey. Entonces Daniel entró a ver a Arioc, a quien se le había ordenado ejecutar a los sabios de Babilonia y le dijo: “No lo mates. Llévame al rey yo le diré el significado del sueño” (Daniel 2:19-24).

Después de pedir algo y recibirlo, Daniel inmediatamente dio gracias. La mayoría de las ocasiones siempre pedimos y olvidamos dar gracias.

3. Dios Tiene El Dominio Del Futuro
Arioc llevó a Daniel apresuradamente ante el rey y le dijo: ¡He encontrado a uno de los judíos cautivos que puede darle a Su Majestad la interpretación del sueño! El rey le dijo a Daniel, a quien también le llamaban Beltsasar: ¿Eso es cierto? ¿Puedes tú hacerme conocer el sueño que tuve y lo que significa? Daniel respondió: Ningún sabio, astrólogo, mago o adivino puede descubrir al rey tales cosas, pero hay un Dios en el cielo capaz de revelar los secretos, y él le ha mostrado a usted, rey Nabucodonosor, lo que va a pasar en el futuro. Éste fue su sueño y las visiones que tuvo mientras estaba en su cama: Mientras Su Majestad dormía, soñó los acontecimientos que están por venir. Entonces Dios le mostró en sueños lo que va a suceder. Pero recuerde que no es porque yo sea más sabio que los demás seres humanos que conozco el secreto de su sueño, sino porque Dios quiere que entienda lo que usted cavilaba en su cama. (Daniel 2:25-30).

Ya que Daniel estaba frente al rey, comenzó por decirle que es tonto depender de la sabiduría de los hombres. Luego exaltó al Señor al decir que hay un Dios en los cielos que estaba interesado en él, y lo había escogido para revelarle lo que pasaría en el futuro. Y aunque quizás esto le dio buena impresión al rey, luego tuvo que decirle que su reino no duraría mucho, sino que sería reemplazado por otro reino y luego por otro.

Daniel nunca dejó de recalcar que la revelación y el significado del sueño provenían de Dios y no de él. Con esto evitaba la tentación del rey a creer que supo el significado por que era muy buen alumno o porque su sistema de educación era muy bueno.

4. La Interpretación Del Sueño
En su sueño, Su Majestad vio una enorme y poderosa estatua de un hombre, de un brillo extraordinario y aspecto terrible. La cabeza de la estatua estaba hecha del oro más puro; su pecho y sus brazos de plata; su vientre y sus muslos de bronce; sus piernas de hierro; sus pies estaban hechos en parte de hierro y en parte de arcilla. Pero mientras Su Majestad miraba la estatua, una piedra que ninguna persona había tocado se desprendió y vino y golpeó los pies de la estatua. Entonces toda la estatua se desplomó en una pila de hierro, arcilla, bronce, plata y oro; sus pedazos se hicieron polvo, y el viento se los llevó. Pero la piedra que había derribado la estatua llegó a ser una gran montaña, tan grande que cubrió toda la tierra.


Este fue el sueño. Ahora le diré a su Majestad lo que significa. Su Majestad tiene dominio sobre muchos reyes, pues el Dios del cielo le ha dado su reino, poder, fuerza y gloria. Él ha hecho que Su Majestad gobierne sobre las provincias más distantes y aun los animales y las aves están bajo su control. Usted es la cabeza de oro. Pero después que su reino haya llegado a su fin, otro reino de menor importancia surgirá para tomar su lugar. Y después que ese reino haya caído, otro reino, el tercero, representado por el vientre y muslos de bronce, se levantará para reinar sobre el mundo.


Después de este reino vendrá un gran reino, el cuarto, fuerte como el hierro. Y así como el hierro rompe y destroza todo lo que golpea, así este reino romperá y destrozará los reinos anteriores. Los pies y los dedos que usted vio, parte de hierro y parte de arcilla, muestran que más adelante este reino será dividido. Algunas partes de este reino serán tan fuertes como el hierro, mientras que otros serán débiles como la arcilla. Esta mezcla de hierro con arcilla también muestra que estos reinos tratarán de fortalecerse formando alianzas entre ellos a través del casamiento mutuo entre miembros de las familias de la realeza; pero esta estrategia no tendrá éxito, pues el hierro y la arcilla no se mezclan.


Durante el gobierno de estos reyes, el Dios del cielo establecerá un reino que jamás será destruido, al que nadie jamás podrá conquistar. Este reino de Dios destruirá a todos estos reinos, pero él mismo permanecerá estable para siempre. Éste es el significado de la piedra que se desprendió de la montaña sin que ninguna persona la hubiera tocado; la piedra que convirtió en polvo todo el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro. Así el gran Dios ha mostrado a Su Majestad lo que sucederá en el futuro. El sueño es verdadero y su significado es cierto. (Daniel 2:31-45)

Empezamos con las imágenes raras. Aquí vemos una gran estatua, la cuál dijo claramente que representaban:
a) La cabeza de oro al Imperio Babilónico.
b) El pecho y los brazos de plata al Imperio Medo-persa, que se levantó sobre las ruinas de la caída de los babilonios (538 a.C.)
c) El vientre y los muslos de bronce al Imperio Griego, que alcanzó su máximo apogeo bajo Alejandro Magno.
d) Las piernas de hierro representaban la separación que sufriría el Impero Griego al morir Alejandro Magno: Tolomeo en Egipto; y Seleuco en Siria
e) Las piernas de hierro mezclado con barro cocido en los pies simbolizando un último imperio fuerte y a la vez débil.

La piedra representaba algo que va más allá de los esfuerzos humanos (ya que ningún hombre la había tocado). Esto nos recuerda a la piedra angular: Jesús (Efesios 2:20). Esta piedra derrotaría a todos los reinos de los hombres, llegando a ser “un reino que no sería jamás destruido”. Y Jesús dijo de Su Iglesia que es como un reino. Y tiene mucho sentido, ya que todos los demás imperios representados en la estatua hoy sólo son un recuerdo, sin embargo la Iglesia aún continúa creciendo.

5. Es A Dios A Quién Se Debe Alabar
Entonces Nabucodonosor se postró ante Daniel y le rindió honores, y mandó a su pueblo a ofrecer y rendirle homenaje y esparcir perfumes delicados ante él. El rey le dijo a Daniel: Tu Dios es el Dios de los dioses, el Rey de los reyes, el Revelador de misterios, porque él te ha descubierto este secreto. Entonces el rey le dio a Daniel un alto rango y muchos regalos costosos y lo nombró gobernador de toda la provincia de Babilonia, además de jefe sobre todos sus sabios del reino. Luego, a solicitud de Daniel, el rey nombró a Sadrac, Mesac y Abed-nego como ayudantes de Daniel para estar a cargo de todos los asuntos de la provincia de Babilonia. Daniel, mientras tanto, servía en la corte del rey. (Daniel 2:46-49)

El rey se postró alabando a Dios, pero al mismo tiempo a Daniel. El rey quedó tan impresionado con Daniel que lo puso en su junta de consejeros (y me recuerda a José con Faraón de Egipto). Y Daniel nunca olvidó a sus amigos.

En todo el libro de Daniel, se demuestra claramente la mano de Dios: Dios le dio el reino a Nabucodonosor (Dn 2:37); le dio el sueño profético al rey (Dn 2:29); por medio de Daniel le dio la interpretación al rey; y Dios le dio a Daniel su galardón por su fidelidad. En pocas palabras Daniel nos dice en todo su libro: Dios está al mando.

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